
Mi grado de frustración es siempre ambiguo, y las cosas que más me gustan siempre me hacen llorar. Mi infancia ha sido tan larga que nunca acaba de terminar y sigo sin encontrar algo que me divierta de verdad, como jugar con los coches o tirar piedras al cristal de aquel portal que tu conoces. (Jugar con los coches)
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